Navidad vs Familia

Como si de un combate de boxeo se tratase, en “estas fechas tan señaladas” nos enfrentamos a las tan deseadas por unos -y odiadas por otros- celebraciones navideñas en familia. 

La cena (y el conflicto) están servidos 

Cuando hablamos de evitación de conflictos, no se trata de evitar el conflicto como tal, si no de tener herramientas psicológicas suficientes para hacer frente a una situación conflictiva.  

Empatía 

Definida como la capacidad de una persona para ponerse en la piel de otra persona y conectar con sus emociones, en Navidad (aún más) debemos tener presente la singularidad de cada miembro de la familia. 

No es cuestión de tener la razón, tenemos que entender que cada uno tiene una percepción de la realidad, por lo que nadie está en posesión de la verdad absoluta. 

Es importante aprender a ver a los demás con otros ojos en su totalidad. Ponte en el lugar de tus familiares; respeta su forma de sentir, pensar y actuar. 

Escucha activa 

Y presta atención. Cada miembro de la composición familiar es importante y debemos establecer una comunicación asertiva. Puede ser el momento de recordar a los más mayores la importancia que tienen en el engranaje familiar y de enseñar a los pequeños la importancia de la familia en el desarrollo de la persona. 

No entres en discusiones, ni en conductas agresivas. Adopta una actitud serena y competente, evidenciando signos de educación. 

Evita los prejuicios negativos y las críticas 

Si no gusta algo no es necesario ponerlo de manifiesto. Hay que considerar que no todas las cosas son del gusto de todos y que cada persona tiene sus preferencias personales. En este sentido es mejor aceptar el modo de organización de cada anfitrión, aunque no sea del gusto de cada uno y disfrutar del mismo, ya que, con toda seguridad, ha querido hacerlo con su mejor intención. Nunca se debe responder a la crítica de modo agresivo, aunque el otro no lleve razón, ya que el crítico nunca va a admitir su equivocación y el afectado no solo parecerá que no lleva razón, sino que además quedará como una persona maleducada. 

Si algún miembro de tu familia hace un comentario en forma de crítica hacia tu persona, es importante entender que ese comentario habla más de la persona que lo verbaliza que de ti. Puedes responder desde la comunicación no violenta y sin tomártelo de forma personal, porque al final el comentario va a afectarte en función de la importancia que le des. 

¡Danger! Temas polémicos 

Debemos evitar hablar de temas conflictivos, que probablemente puedan acabar en una discusión.  

  • Política. 
  • Religión. 
  • Fútbol. 
  • Economía. 
  • Ausencias. 

¿Qué temas añadirías? ¿Qué haces para “mantener la fiesta en paz”? 

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