Miedos y fobias  

¿Son lo mismo? ¿En qué se diferencian? ¿Cuáles son las fobias más típicas?  

  

Es normal que hayas sentido miedo alguna vez, a todos nos ha pasado, pasa y pasará. Suele ser algo puntual y transitorio ante a una situación con evaluamos como potencialmente peligrosa. Sin embargo, cuando esa evaluación es “exagerada” hablamos de fobia.  

  

¿Qué es el miedo?  

El miedo es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro. Es una emoción básica y primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano y está presente en todas las culturas del mundo.  

  

Definido por la RAE como angustia por un riesgo o daño real o imaginario y como recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario o a lo que desea, proviene del latín metus “temor”.  

Desde una perspectiva evolucionista, el miedo cumple la función fundamental para garantizar nuestra supervivencia. Hablamos de miedo entonces como el mecanismo adaptativo que nos sirve para identificar posibles amenazas y poner en marcha nuestra respuesta de lucha/huida. Esa amenaza, puede darse en términos físicos, por ejemplo, el posible ataque de un depredador, y en términos psicológicos: el “ataque” a nuestra autoestima y nuestro autoconcepto.  

  

  

Para poder definir un miedo “concreto” como fobia tienen que cumplirse las siguientes características:  

  • Debe ser desproporcionado a la situación que lo crea.  
  • No puede ser explicado o razonado.  
  • Se encuentra fuera del control voluntario.  
  • Conduce a la evitación de la situación temida.  

  

Entonces, ¿qué es una fobia?  

La fobia es una forma especial de miedo, y puede ser definida como una reacción desproporcionada, irracional, fuera del control voluntario del sujeto que implica respuestas de evitación y es persistente en el tiempo. Esa evitación se reconoce, generalmente, como irracional. En algunos casos, en cambio, se evita la situación a consecuencia de la ansiedad anticipatoria.  

La clave para diferenciar fobia de miedo, además de esta evitación y la ansiedad de anticipación es el deterioro en las relaciones -familia, hogar, escuela, trabajo o sociales-, así como el grado de afectación subjetiva o la necesidad de tratamiento psicológico.  

Clasificación de las fobias  

Existen multitud de clasificaciones de las fobias, sin embargo, nos quedaremos con la siguiente:  

  • Agorafobia: Miedo a salir del marco familiar del hogar. A menudo, los miedos son múltiples: miedo a viajar, a los espacios cerrados, a las multitudes… Suele conllevar una restricción progresiva de las activades.   
  • Fobia social: Miedo a situaciones que implican relaciones sociales. Entre las más frecuentes podemos destacar el miedo a hablar en público, a ruborizarse, a comer en público o a usar baños públicos.   
  • Fobia simple o específica: Se trata de fobias únicas, no sociales ni asociadas a la salida del hogar. Aquí, a su vez, podemos hacer una pequeña distinción:  
  • A estímulos externos: Cuando podemos evitar el objeto o la situación. Por ejemplo, la fobia a los animales. Entre las más comunes están la fobia a los reptiles, insectos y roedores.   
  • A estímulos externos: Cuando no se puede evitar el o objeto o situación. Por ejemplo, fobia a las enfermedades.  
  • Otros tipos  

¿Qué otros tipos de fobias conoces? ¿A qué tienes miedo? ¿Cuál es tu mayor fobia? ¡Confiésanos!   

¿Podemos ayudar a resolver alguna situación?  

  

Y si el miedo   

A modo de conclusión, esta vez, te propongo analizar la siguiente canción de El canto del loco.  

Sientes miedo, miedo a confiar y si no entregas nunca llegaras  
tanto el miedo se apoderará de tu cuerpo y te aferrarás.  

Y si el miedo me coje y me mata,  
y si el miedo me arrastra hasta el sitio en que no quiero estar,  
y si el miedo me engancha solo te pido que nunca me dejes de hablar.  

Y si el miedo me gana este pulso,  
y si el miedo me invita a mí solo a jugar  
y si el miedo me pide mi cuerpo yo doy la espalda y le digo:  
no quiero jugar,  
no quiero jugar,  
ya no quiero jugar,  
no quiero jugar.  

Sientes miedo, miedo a ser real,  
enfrentarte a la realidad,  
mucho miedo es un mal final de tu vida de tu libertad.  

Y si el miedo me gana este pulso,  
y si el miedo me invita a mí solo a jugar,  
y si el miedo me pide mi cuerpo yo doy la espalda y le digo:  
no quiero jugar.  

Y si el miedo me borra recuerdos,  
y si el miedo me entierra en la oscuridad,  
y si el miedo me quiere en su fuego,  
yo doy la espalda y le digo no quiero jugar.  

Y si el miedo me gana este pulso,  
y si el miedo me invita a mí solo a jugar  
y si el miedo me pide mi cuerpo  
yo doy la espalda y le digo no quiero jugar.  

Y si el miedo me borra recuerdos,  
y si el miedo me entierra en la oscuridad,  
y si el miedo me quiere en su fuego,  
yo doy la espalda y le digo:  
no quiero jugar,  
no quiero jugar  

¡Yo ya no quiero jugar!  

  

¿Conocías esta canción? ¿Qué opinas de ella? ¡Te leemos!  

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