¿Cómo comprender el dolor ?

¿Por qué sentimos dolor? ¿Qué es la psicología del dolor ?

Se dice que el dolor es “tal vez la forma más universal de estrés”.  En cualquier caso, el dolor difiere del estrés por el hecho de que suele experimentarse como un estímulo físico no deseado localizado en una región corporal específica. Pero, al igual que el estrés, suele tener un fuerte componente psicológico.  

  

  

Las fases del dolor  

El dolor agudo suele ser de carácter adaptativo, avisa a la persona para que evite daños adicionales. Suele durar menos de seis meses e incluye dolores producidos por cortes, quemaduras, cirugías, tratamientos dentales, partos, etc.  

  

El dolor precrónico se sitúa en una fase intermedia entre el dolor agudo y el dolor crónico. Este período es crítico, porque la persona supera el dolor en esta fase, o bien desarrolla la sensación de impotencia que conduce al dolor crónico.  

El dolor crónico dura más allá del tiempo de curación. Es más o menos estable y suele perdurar en el tiempo. En otras palabras, el dolor crónico nunca presenta un beneficio psicológico y suele generar un importante estrés físico, económico y social en el paciente y su familia.   

    

La prevención del dolor  

El dolor puede evitarse, previniendo las lesiones o desarrollando un tratamiento médico o psicológico del dolor. Fundamentalmente, existen dos estrategias para prevenir el dolor cónico: minimizar la lesión y desterrar la posibilidad de que el dolor agudo se trasforme en dolor crónico.  

¿Qué puede aportar la Psicología?  

“Si sientes dolor, estás vivo. Si sientes el dolor de otras personas, eres un ser humano”. (León Tolstói)  

Antes de continuar con esta lectura te invito a que reflexiones durante unos minutos: ¿Sientes dolor? ¿Dónde te duele? ¿En qué momentos del día tu dolor es más llevadero? ¿Cuándo se acentúa? ¿Te encuentras mejor por la mañana o por la noche?  

Pues bien, te diré que determinadas técnicas psicológicas han mostrado efectividad en el tratamiento del dolor. Son las siguientes:  

  • Terapia cognitivo-conductual: Desde la terapia cognitivo-conductual utilizamos diferentes estrategias para modificar los aspectos negativos asociados a la experiencia de dolor. Se incluye, dentro de esta terapia:  
  • Entrenamiento en relajación muscular progresiva.   
  • Entrenamiento en imaginación.  
  • Ejercicios de respiración diafragmática.  
  • Técnicas de exposición.  
  • Técnicas de comunicación y solución de problemas.  
  • Terapia de aceptación y compromiso: Como su propio nombre indica, la terapia de aceptación y compromiso consiste en aceptar, en este caso, el dolor y el sufrimiento.  
  • Mindfulness: Para saber más sobre qué es el mindfulness te recomiendo nuestro artículo “¿Qué es el mindfulness?”.  
  • Hipnosis: Se utiliza como técnica complementaria y pone el énfasis en la sugestión verbal como medio para modificar la forma en percibimos el dolor.    
  • Escritura emocional: Consiste en hablarle al “lector” para saber quién eres y qué sientes en ese momento de dolor.  

  

¿Has oído alguna vez la frase “me duele hasta el alma”? ¿Estás de acuerdo? ¿Crees que el alma puede doler? A ti, ¿qué te duele? ¡Cuéntanos! Y recuerda, que desde Psicología Confisalud y Fisioterapia Confisalud podemos ayudarte en tu tratamiento contra el dolor, sea de psicológico o físico. 

1 comentario en “¿Cómo comprender el dolor ?”

  1. Maria del Mar Chaves

    Buenas tardes. Tengo fibromialgia desde los 34 años y tengo 52. Claro que el alma duele, duele hasta el respirar. Yo intento pintarme la sonrisa al despertar y si llueve sacar paraguas de colores, a pesar de que algunas veces todo es gris y oscuro… Es muy difícil vivir con dolor. Pero el estar activa ayuda a no pensar en el. Gracias por vuestros consejos.

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